Madrid tiene esta semana uno de esos planes culturales que te dejan pensando al salir a la calle. Entre el Thyssen y la Filmoteca se cuela una programación de cine sobre Ucrania, arte en tiempos de guerra y el papel de la cultura cuando todo alrededor tiembla. Y ojo, porque una parte es gratis y la otra cuesta solo 3 euros: un planazo de los que sí merecen la pena.
Detalles prácticos del cine sobre Ucrania
La primera cita es este sábado 23 de mayo en el Museo Thyssen, dentro del programa público de la exposición Pedagogías de guerra, de Roman Khimei y Yarema Malashchuk. Ese día se proyecta War on Art, un documental sobre las redes de voluntarios que se movilizaron en Ucrania para salvar el patrimonio artístico tras la invasión de 2022. La entrada es gratuita y la recogida de invitaciones ya está activa.
Antes de la película habrá una charla titulada ¿Qué prácticas para qué paz?, con Vasyl Cherepanyn, Mahmoud M. Al-Shaer y Skye Arundhati Thomas, una mesa redonda para pensar cómo se mueve la cultura en contextos de conflicto. La combinación suena seria, sí, pero también de esas que te abren la cabeza y te dejan con ganas de seguir leyendo y viendo cosas.

El ciclo de la Filmoteca Española
Y si te quedas con ganas de más, el 3 de junio arranca en Madrid un ciclo de cine sobre Ucrania comisariado por los propios Roman Khimei y Yarema Malashchuk junto a la Filmoteca Española. Son tres sesiones en las que sus cortos dialogan con películas de la llamada época dorada de la vanguardia cinematográfica ucraniana de los años veinte. Cada sesión tiene un precio general de 3 euros, así que es de esos planes culturales que no te vacían la cartera ni de broma.
Por qué merece la pena este cine sobre Ucrania
Lo que me gusta de esta programación es que no se queda en la típica propuesta académica que suena bien y luego se olvida. Aquí hay cine, conversación y contexto real. El Thyssen pone el foco en cómo se protege el arte cuando estalla una guerra, y la Filmoteca amplía la mirada hacia la historia del cine ucraniano, que tiene muchísimo más peso del que mucha gente imagina.

Además, la mezcla de voces es potente: una mirada ucraniana, otra palestina y otra india para hablar de paz, memoria y cultura. Vamos, que no es una charla para ir a pasar el rato y ya está; es de las que te dejan con la cabeza dando vueltas de camino a casa. Y eso, en Madrid, siempre se agradece.
Consejos para no perderte la programación
Mi consejo: si quieres ir al Thyssen, no te despistes con la entrada gratuita porque estas cosas se llenan rápido y luego vienen los «ya no quedan». Y para el ciclo de la Filmoteca, yo intentaría pillar la primera sesión, porque suele ser la mejor manera de entrar en ambiente y seguir el hilo de todo el programa. Si te gustan este tipo de ciclos, también puedes echar un vistazo a las Saudi Film Nights en el Palacio de la Prensa o a las exposiciones de La Casa Encendida para seguir explorando la cartelera cultural de Madrid.
