Tienes solo un día en Madrid y quieres aprovecharlo al máximo. Es posible, pero necesitas un plan bien organizado. Como madrileño, te voy a contar exactamente qué haría yo si tuviese solo 24 horas para enseñar mi ciudad a alguien. Este itinerario combina los imprescindibles con rincones que los turistas suelen pasar por alto, y está pensado para hacerlo caminando sin agotarte.
Mañana: del Palacio Real a Sol (9:00 – 13:00)
Empieza el día en el Palacio Real, que abre a las 10:00 pero conviene llegar antes para evitar colas. La visita dura entre una hora y hora y media, y merece la pena entrar a ver los salones reales, la armería y los jardines de Sabatini. La entrada general cuesta unos 14 euros, aunque es gratis para ciudadanos de la UE las dos últimas horas antes del cierre. Desde el Palacio, baja por la calle Mayor hasta la Plaza Mayor, una de las plazas más bonitas de España. No te sientes en ninguna terraza de la plaza (son carísimas y mediocres), pero sí date una vuelta por los soportales.
Desde la Plaza Mayor, camina por la calle Postas hasta la Puerta del Sol. Por el camino, para en el Bar Postas para probar un bocadillo de calamares, el desayuno madrileño por excelencia. En Sol, localiza el kilómetro cero (el punto desde el que se miden todas las carreteras de España) y la estatua del Oso y el Madroño, el símbolo de la ciudad.
Mediodía: el triángulo del arte (13:00 – 16:00)
Desde Sol, baja por la Carrera de San Jerónimo hasta el Paseo del Prado. Aquí tienes que elegir: el Museo del Prado o el Museo Reina Sofía. Con un solo día, no da tiempo a los dos. Mi recomendación: si te gusta el arte clásico (Velázquez, Goya, El Bosco), ve al Prado. Si prefieres arte contemporáneo (Picasso, Dalí, Miró), ve al Reina Sofía, donde además puedes ver el Guernica, que es de esas obras que tienes que ver al menos una vez en la vida.
Para comer, el barrio de las Letras (entre Atocha y Sol) tiene opciones geniales. Busca un menú del día en cualquier bar de la zona: por 12-15 euros tendrás una comida completa de calidad. La calle de las Huertas y la calle León tienen varias opciones buenas.
Tarde: el Retiro y los barrios (16:00 – 19:00)
Después de comer, camina hasta el Parque del Retiro, que está justo detrás del Prado. No necesitas recorrerlo entero: ve directamente al Palacio de Cristal (una estructura de hierro y vidrio preciosa que suele tener exposiciones gratuitas), pasea hasta el estanque grande y, si te apetece, alquila una barca durante media hora. Después, sal por la puerta de la calle Alcalá y camina hasta la fuente de Cibeles, uno de los monumentos más fotografiados de Madrid.
Si te quedan energías, sube por la calle Alcalá hasta la Gran Vía, la arteria más famosa de Madrid. Recórrela entera hasta Plaza de España, disfrutando de los edificios emblemáticos como el Metrópolis, el Edificio Telefónica y el Edificio Capitol. En Plaza de España, sube a la azotea gratuita del Hotel RIU para unas vistas panorámicas de la ciudad.
Atardecer: Templo de Debod (19:00 – 20:30)
Desde Plaza de España, camina cinco minutos hasta el Templo de Debod. Llega al menos media hora antes de la puesta de sol para pillar un buen sitio en el césped. El templo con la sierra de fondo y el cielo cambiando de color es el broche perfecto para un día en Madrid. Simplemente siéntate y disfruta.
Noche: cena y copas (20:30 en adelante)
Para cenar, te recomiendo bajar a La Latina. La Cava Baja es una calle llena de bares de tapas donde puedes ir de bar en bar probando cosas diferentes: unas croquetas aquí, una tortilla allí, un par de cañas más allá. Es la forma más madrileña de cenar y la más divertida. Si prefieres algo más tranquilo, el barrio de las Letras tiene restaurantes para todos los gustos y presupuestos. Y si te queda cuerda para salir de copas, Malasaña y Huertas son las zonas con más vida nocturna.
Consejos prácticos para tu día en Madrid
Lleva calzado cómodo porque vas a caminar mucho: este itinerario son unos 10-12 kilómetros a pie. Madrid es una ciudad muy llana, así que no hay grandes cuestas. El metro es útil para ahorrar tiempo si vas con prisa: la línea 1 conecta Sol, Atocha y Retiro. Si visitas en verano, lleva agua y protección solar, porque el sol de Madrid pega fuerte. Y un último consejo: Madrid se vive en la calle, así que no tengas prisa. Los mejores momentos serán los que pases simplemente paseando, observando y empapándote del ambiente de la ciudad.
