Madrid tuvo ayer una de esas noches que huelen a libro recién abierto, a sala llena y a conversación larga de las que se alargan sin mirar el reloj. La gala de entrega de los Premios Zenda 2024-2025 reunió en la capital a buena parte del mundo literario, cultural y político, con un invitado de lujo: Su Majestad la Reina Letizia, que presidió el acto y dejó una frase que resume muy bien el espíritu de estos premios: Zenda es un buen lugar para quedarse a vivir.
La ceremonia se celebró el 13 de enero de 2025 en Madrid, aunque la nota de prensa se difundió al día siguiente, y fue una gala pensada para celebrar la lectura en todas sus formas. No hubo un único protagonista, sino un desfile de nombres potentes de la narrativa, la poesía, el ensayo, la traducción, la edición y la literatura infantil y juvenil. Entre los premiados destacaron Paco Cerdá, Chantal Maillard, Anna Caballé, José María Micó, Libros del Asteroide y Enrique Vila-Matas, que se llevó el Zenda de Honor y cerró la noche con una de esas frases que se quedan dando vueltas en la cabeza.
Una gala literaria con peso de verdad
Lo mejor de este tipo de actos es que no se quedan en el postureo cultural. Aquí hubo literatura de la buena, de la que emociona y también de la que hace pensar. La gala arrancó con un homenaje a Mario Vargas Llosa, con un fragmento de Conversación en La Catedral interpretado por el actor Emilio Buale, y a partir de ahí la noche fue subiendo de intensidad. Entre discursos, premios y alguna actuación musical, la sensación era la de estar asistiendo a una celebración seria de los libros, sin artificios y con bastante brillo.
La parte más sabrosa para cualquier amante de la cultura fue ver cómo se reconocía a perfiles muy distintos pero igual de necesarios: desde la narrativa de Paco Cerdá hasta la poesía de Chantal Maillard, pasando por el ensayo de Anna Caballé o la traducción de José María Micó. También hubo espacio para la edición, los libreros y el préstamo digital con eBiblio, que no suele llevarse tantos focos pero es fundamental para que la lectura llegue a más gente. Y eso, en una ciudad como Madrid, siempre merece aplauso.
Por qué merece la pena fijarse en los Premios Zenda
Los Premios Zenda ya se están convirtiendo en una cita importante del calendario cultural madrileño. No son solo una entrega de premios: son una foto bastante potente del estado de la literatura en español, con autores consagrados, voces nuevas y profesionales que sostienen el ecosistema del libro desde detrás del telón. Además, que la Reina Letizia presida la gala le da un punto institucional muy visible, pero sin quitarle el alma literaria al asunto.
Si te gusta seguir la vida cultural de Madrid, este es justo el tipo de evento que conviene tener en el radar. Porque aquí se cruzan escritores, editores, periodistas, libreros y lectores en un mismo sitio, y eso en una ciudad tan viva como esta siempre da juego. Mi consejo: estate atento a la próxima edición, porque estos premios tienen pinta de seguir creciendo y cada año se van a poner más interesantes.
Tip madrileño: cuando haya una gala así, no te fijes solo en los premiados. Mira también los nombres que aparecen alrededor, porque ahí suele estar el verdadero mapa de la cultura que se mueve en Madrid.
