ARCOmadrid siempre trae ese ambiente eléctrico que solo se vive cuando Madrid se convierte en capital del arte contemporáneo. Entre galerías, coleccionistas y mucha obra potente, hay stands que merecen parada obligatoria, y el de ARTIKA viene este año con una pieza que pinta a joya absoluta: Cántico del Sol, dedicada a Joan Miró.
La feria se celebra del 4 al 8 de marzo de 2026 en IFEMA Madrid, y ARTIKA estará en el stand 9B26 del pabellón 9. No han dado precio de la obra en el email, pero sí un dato importante: esta edición está limitada a 2.998 ejemplares, así que hablamos de una pieza muy exclusiva, de esas que se miran con calma y se comentan en voz baja.
Qué vas a encontrar en el stand de ARTIKA
La gran protagonista es Cántico del Sol, una obra inspirada en la serie que Miró realizó en 1975 y que bebe del poema de San Francisco de Asís. Aquí no estamos ante un simple libro bonito: ARTIKA lo presenta como una obra de colección, con 33 láminas que reproducen los grabados originales y una puesta en escena muy cuidada. Es de esas ediciones que mezclan arte, edición de lujo y un punto de fetiche coleccionista que funciona muy bien en feria.
Además, el stand reunirá otras publicaciones recientes de la editorial, como Damas y caballeros, de Manolo Valdés; Paisajes, de Antonio López; Capturando la vida, de Steve McCurry, y Vía Crucis, de Fernando Botero. Vamos, un pequeño despliegue de artistas grandes, de los que hacen que te quedes un buen rato mirando detalles, texturas y acabados.
Por qué merece la pena pasar
Lo interesante de esta propuesta es que ARTIKA no se limita a reproducir obras: las convierte en objetos artísticos en sí mismos. Y eso en ARCO encaja de maravilla, porque la feria va justo de eso, de cruzar arte, mercado, coleccionismo y conversación. Cántico del Sol llega además con una carga simbólica muy potente: 50 años de la serie original, 50 años de la Fundació Joan Miró de Barcelona y 800 años del poema que la inspira. Pura alineación cultural.
Miró siempre funciona, pero aquí funciona todavía más porque la obra respira esa mezcla tan suya de color, signos y espiritualidad. Es una pieza que no se entiende solo con la vista: se siente. Y en un evento como ARCO, donde todo va bastante rápido, este tipo de propuesta te obliga a bajar el ritmo y mirar de verdad. Que falta hace.
Mi consejo: si vas a ARCOmadrid, pásate por el pabellón 9 con tiempo y sin prisas. El stand 9B26 promete estar muy concurrido, así que mejor ir a primera hora o en un momento de menos jaleo para ver la obra con calma. Y si te gusta el arte en formato libro, este es uno de esos rincones que no te puedes saltar.
