Madrid en Navidad es mágica. Las luces de la Gran Vía, los mercadillos navideños, el sorteo de Lotería en la tele, los belenes y las cenas familiares convierten la ciudad en un sitio especial durante todo diciembre y principios de enero. Si vas a pasar la Navidad en Madrid o la visitas durante las fiestas, aquí te cuento todo lo que puedes hacer para vivirla como un madrileño.
El encendido de las luces de Navidad de Madrid, que suele ser a finales de noviembre, es todo un acontecimiento. La Gran Vía, la calle Alcalá, la Puerta del Sol y el barrio de Salamanca se iluminan con millones de luces LED que convierten el centro en un espectáculo. La forma más bonita de verlas es dando un paseo nocturno a pie, empezando por Sol y subiendo por Gran Vía hasta Plaza de España. Cada año el diseño es diferente, y la competición entre calles por tener las luces más bonitas es una tradición madrileña. Mi consejo: ve entre semana para evitar las aglomeraciones del fin de semana.
El mercadillo navideño más tradicional de Madrid es el de la Plaza Mayor, que lleva funcionando desde el siglo XVIII. Tiene puestos de figuras de belén, bolas de Navidad, bromas y disfraces. Más allá de la Plaza Mayor, el Mercado de Navidad del Matadero tiene artesanía y gastronomía con un toque más alternativo. El Christmas Market de la Puerta de Alcalá se ha consolidado como una opción más moderna, con puestos de comida internacional y talleres para niños. Y el mercadillo de la Plaza de Santa Cruz tiene productos artesanales y adornos navideños con más encanto y menos masificación que la Plaza Mayor.
Belenes que merece la pena visitar
Madrid tiene una tradición belenista impresionante. El belén del Palacio Real es espectacular: con más de 200 figuras del siglo XVIII, es una obra de arte en sí mismo. El belén de CentroCentro (Palacio de Cibeles) es muy grande y de entrada gratuita. La Comunidad de Madrid monta cada año un belén en la Real Casa de Correos en Sol. Y para algo diferente, el belén napolitano del Museo Nacional de Artes Decorativas es una joya poco conocida. Todos son gratuitos y merecen una visita.
La cabalgata de Reyes
La Cabalgata de Reyes del 5 de enero es el evento navideño más importante para las familias madrileñas. El desfile recorre el centro desde Nuevos Ministerios hasta Cibeles, con carrozas espectaculares, música, baile y los Reyes Magos tirando caramelos al público. Es un evento gratuito, pero conviene llegar con al menos una hora de antelación para pillar un buen sitio. Los niños se colocan en primera fila y los mayores detrás. Después de la cabalgata, la tradición es cenar en familia y que los niños dejen sus zapatos junto al árbol antes de acostarse.
La Navidad en Madrid se vive mucho a través de la comida. El roscón de Reyes es el dulce navideño por excelencia: un bollo circular relleno de nata o crema que se come el 6 de enero. Las mejores pastelerías de Madrid (Mallorca, Moulin Chocolat, La Duquesita) se pelean cada año por tener el mejor roscón. Los turrones artesanales de Casa Mira en la Carrera de San Jerónimo son una tradición desde 1842. Y para las cenas de Nochebuena y Nochevieja, muchos restaurantes ofrecen menús especiales que conviene reservar con semanas de antelación.
Nochevieja en la Puerta del Sol
Dar las campanadas en la Puerta del Sol con las 12 uvas es una experiencia que todo el mundo debería vivir al menos una vez. Miles de personas se reúnen frente al reloj de la Real Casa de Correos para recibir el Año Nuevo comiendo una uva con cada campanada. El ambiente es eléctrico y emocionante. Pero ojo: el acceso a Sol se cierra varias horas antes de medianoche y hay que pasar controles de seguridad. Mi consejo: llega sobre las 20:00-21:00, lleva ropa de abrigo, algo de picar, las uvas peladas en un tupper y mucha paciencia. Los baños no existen, así que planifica en consecuencia.
Durante la Navidad, Madrid monta pistas de patinaje sobre hielo en varios puntos de la ciudad. La del Palacio de Cibeles es la más céntrica y tiene un entorno espectacular. La pista de Matadero es amplia y menos masificada. Y el Cortylandia del Corte Inglés de Preciados, aunque ha cambiado mucho a lo largo de los años, sigue siendo una tradición que atrae a miles de familias con su espectáculo de figuras animadas en la fachada. Para un plan más especial, el Circo Price programa un espectáculo navideño cada año que combina circo contemporáneo con temática festiva.
