Madrid se va a poner muy monegasca este 2026. Durante varios meses, la capital acoge una programación cultural de primera con ballet, ópera, música coral y dos exposiciones que celebran los 150 años de relaciones diplomáticas entre Mónaco y España. Y sí, hay citas en sitios que nos encantan: los Teatros del Canal, el Teatro Real, la Parroquia del Santísimo Sacramento y el Real Jardín Botánico.
La agenda arranca con fuerza el 26 al 28 de marzo en Teatros del Canal, donde los Ballets de Montecarlo presentan Cenicienta, con coreografía de Jean-Christophe Maillot. Después, el 9 de mayo, la Parroquia del Santísimo Sacramento acogerá el concierto de los Pequeños Cantores de Mónaco, acompañados por los Pequeños Cantores de la Fundación ORCAM. Y ya en verano, del 29 de junio al 20 de julio, el Teatro Real recibirá Il Trovatore de Verdi, en una coproducción con la Ópera de Montecarlo.
Pero el plan que más me llama la atención es el del Real Jardín Botánico, que del 25 de mayo al 13 de junio convertirá el Pabellón Villanueva en un pequeño escaparate del arte monegasco. Allí se podrán ver dos exposiciones: “Mónaco y España, cinco siglos de historia compartida”, un recorrido por los vínculos entre ambos países, y el Foro de Artistas de Mónaco, con obras de más de cincuenta artistas entre pintura, escultura, fotografía y técnicas mixtas. Vamos, un planazo si te gusta el arte y te apetece algo distinto al circuito de siempre.
Lo mejor de todo es que esta programación no se queda en un solo evento, sino que va hilando danza, música y exposiciones para contar una historia común que lleva siglos cocinándose. Es de esas ocasiones en las que Madrid se convierte en una ventana abierta a otra cultura, con instituciones potentes y una agenda muy bien pensada para llenar la ciudad de planes elegantes, potentes y con bastante nivel.
Mi consejo: si te interesa el ballet o la ópera, no lo dejes para el último momento porque estas citas se van a llenar hasta arriba. Y para las exposiciones del Botánico, ve con tiempo y aprovecha para pasear por la zona, que en primavera está preciosa y el plan queda redondo.
