Planes en Madrid en Invierno: Qué Hacer cuando Hace Frío

El invierno en Madrid es frío y seco, con cielos azules que son la envidia de media Europa. Mientras otras ciudades se hunden en la niebla, Madrid brilla con un sol de invierno que invita a salir y disfrutar. Eso sí, abrígate bien porque el frío madrileño pela. Aquí te cuento los mejores planes para disfrutar Madrid en los meses de frío.

Museos sin prisas

El invierno es la mejor temporada para visitar los museos de Madrid. Hay menos turistas, las colas son más cortas y puedes disfrutar de las obras con calma. El Museo del Prado en un martes de enero es una experiencia completamente diferente a julio: puedes pararte frente a Las Meninas sin que nadie te empuje. El Thyssen tiene exposiciones temporales de nivel mundial que suelen inaugurarse en otoño y están en su mejor momento en invierno. Y los museos pequeños como el Museo Sorolla, el Museo Cerralbo o el Museo Lázaro Galdiano son joyas que se disfrutan especialmente cuando fuera hace frío.

Chocolate con churros

No hay mejor plan de invierno en Madrid que un buen chocolate con churros caliente. La Chocolatería San Ginés funciona las 24 horas y es el clásico eterno, pero hay alternativas igual de buenas con menos cola como la Churrería 1902 o Los Artesanos en Chamberí. El ritual es sencillo: pide una ración de churros o porras y un chocolate espeso donde mojar. Hazlo a media tarde, sobre las 17:00-18:00, que es la hora del chocolate por excelencia. Es un placer sencillo que en un día frío de diciembre se convierte en el mejor plan del mundo.

Esquí en la sierra de Madrid

A menos de una hora de Madrid tienes dos estaciones de esquí: Navacerrada y Valdesquí. No son los Alpes, pero para una escapada de medio día o un día completo van perfectamente. Navacerrada es más pequeña e ideal para principiantes y familias. Valdesquí tiene más pistas y más desnivel para esquiadores con algo más de nivel. Los forfaits rondan los 25-35 euros por día y puedes alquilar material en la propia estación. Si no nieva lo suficiente (algo cada vez más frecuente), la sierra ofrece rutas de senderismo invernal que son preciosas con la nieve en las cumbres.

Teatros y musicales

El invierno es temporada alta de teatro en Madrid. La Gran Vía se ha consolidado como el Broadway español, con musicales de producción nacional e internacional que no tienen nada que envidiar a Londres o Nueva York. El Teatro Lope de Vega, el Coliseum y el Teatro Rialto programan los grandes musicales. Para teatro clásico y contemporáneo, el Teatro Español en la Plaza de Santa Ana, el Teatro de la Abadía y el Centro Dramático Nacional ofrecen una programación de altísimo nivel. Las entradas van desde 15 euros en salas pequeñas hasta 60-90 euros en los grandes musicales.

De cañas y tapas por Chamberí y Ponzano

En invierno, ir de cañas y tapas por Madrid tiene un encanto especial. La calle Ponzano se ha convertido en la milla gastronómica de la ciudad, con bares que ofrecen desde tapas clásicas hasta cocina de autor en formato reducido. Sala de Despiece, Bacira y Lateral son algunos de los imprescindibles. Lo bonito de ir de bares en invierno es que entras del frío al calor de un bar concurrido, pides una caña y una tapa caliente, y la vida parece mucho mejor. Es la esencia de la vida social madrileña.

Mercadillos de invierno y anticuarios

Además del Rastro dominical (que funciona todo el año, llueva o nieve), Madrid tiene mercadillos de invierno muy interesantes. El Mercado de Motores funciona un fin de semana al mes en el Museo del Ferrocarril con un formato de vintage y gastronomía muy agradable. Las galerías de anticuarios de la calle del Prado y Claudio Coello son perfectas para curiosear cuando hace frío fuera. Y las librerías de segunda mano de la Cuesta de Moyano, junto al Retiro, funcionan todo el año y tienen ese encanto de las casetas de libros que invitan a perderse.

Consejos para el invierno madrileño

El invierno en Madrid es seco y frío, con temperaturas que pueden bajar de cero por la noche. El viento en la meseta es cortante, así que bufanda, guantes y abrigo gordo son imprescindibles. La ventaja es que rara vez llueve en invierno y el sol brilla casi todos los días, así que con buen abrigo puedes disfrutar del aire libre perfectamente. Los restaurantes y bares con chimenea son un lujo invernal: el Café de Oriente, la Taberna Laredo o la Lateral de la Castellana tienen ese punto acogedor que hace que el frío de fuera merezca la pena.

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